martes, 18 de octubre de 2011

El virus del miedo

 Lo amaban, ni más ni menos,y se sacaba cada mañana las espinas del sueño.Juraba y maldecía y se enredaba en la alambrada de la mansa rutina.Vivía como tú o como yo,el viernes por la noche iba a buscar a su amor.Fumaba tranquilo,planeaba la semana y ella le arrancaba el cigarro y lo besaba.Y un día lo mordió el virus el miedo,temió que ella marchase,que se agotase el manantial sin un por qué.Venció el miedo y faltó a la última cita,no descolgó el teléfono que aullaba en la mesilla.Y el temor a la derrota lo agarrotó como un calambre,sin un por qué.Duro, intenso y precario...Se enfrentaba cada día al oleaje.Y una mañana la cobardía lo paralizó.Volvía a despertar y empezaba el periódico como tantos, por detrás.Vio y sintió la noche del planeta y su desastre,tuvo miedo y decidió no salir a la calle.Y ahí lo tienes encerrado en casa,temblando como un niño,sellando las ventanas,para no ver, ni escuchar, sentir, notar la vida estallando fuera.Por miedo a sentir miedo fue a la cama,como una oruga se escondió y envuelto entre las mantas se durmió,hizo humo el sueño y se olvidó del mundo por miedo a despertar.Aún sigue dormido.Pasaron los inviernos y aún sigue escondido,esperando que tu abrazo le inocule la vacuna y elimine el virus del miedo y su locura.

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