Después de comerme el tarro dejé de escribir que cosas más raras pienso, pensé, te busqué en el garito que siempre sueles ir pero no te encontré aunque no perdí la fe y hoy...te escribo en un papel o pinto en la pared, la pared para quien la pinte o un disco de jazz para jugar al despiste, que no te tengo delante y eres lo más importante.

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